domingo, 31 de marzo de 2013

Historia de la lechuga


Origen e historia
Según PROMOSTA (2005) la lechuga tiene su centro de origen en la cuenca del mediterráneo; los primeros indicios de su existencia datan de aproximadamente 4500 años A.C en grabados encontrados en tumbas egipcias en donde se observan lechugas similares a las conocidas como tipo esparrago; también fue conocida por los antiguos persas, griegos y romanos.  La palabra "lechuga" viene del latín "lectuca" (leche). Leche, lácteo, y lactante también viene de lactis. Si la lechuga no se recoge a tiempo produce un látex blanco que se parece a la leche (Petrik 1998).

Generalidades
La lechuga es una planta anual, que cuando se encuentra en su etapa juvenil contienen en sus tejidos un jugo lechoso de látex, cuya cantidad disminuye con la edad de la planta.  Se reporta que las raíces principales de absorción se encuentran a una profundidad de 5 a 30 cm.  La raíz principal llega a medir hasta 1.80 metros por lo cual se explica su resistencia a la sequía.
La lechuga es una planta autógama de fotoperíodo largo, laticífera con hojas de gran variedad en color forma y tamaño; las cuales pueden ser de color verdes, amarillentas o con pigmentación rojiza, alternas, abrazadoras, de lámina delgada, con el margen entero aserrado o espinuloso.  El tallo al principio es corto y tiene una roseta de hojas grandes.  La raíz es pivotante, rodeada de numerosas raíces laterales, constituyendo un sistema radicular superficial, cuyo mayor porcentaje de raíces se encuentra en los primeros 30 cm del suelo (Montes s.f.). Las semillas de lechuga comienzan a germinar a temperaturas de 2-3oC, siendo óptima de 20 a 25 oC en el suelo, en el cual pueden emerger las plántulas a los cuatro o cinco días.  El rango de temperatura para su desarrollo es de 13 a 25 oC, siendo la óptima entre los 16 a 22 oC (Domínguez 1999).







No hay comentarios:

Publicar un comentario